“La historia se repite: primero como tragedia y luego como farsa” (Karl Marx). El fuego está haciendo estragos en el sur de nuestro país, con miles de hectáreas arrasadas por las llamas; con todo un patrimonio natural destruido y miles de millones de pesos en pérdidas para los habitantes de las zonas afectadas. En ese contexto, Javier Milei, el mismo que recortó los presupuestos destinados a combatir el fuego y congeló los sueldos del personal calificado que tienen nuestros parques, no tuvo mejor idea que realizar un montaje fotográfico mediante el uso de IA (simulando una visita a la zona del desastre junto a brigadistas) y subirla a sus redes. ¿Es perversidad, indiferencia o un indisimulable disfrute de la crueldad? ¿O será que el “topo” que vino a destruir al Estado está en éxtasis total, al ver el éxito de su destrucción planificada, ante la nula reacción de las organizaciones intermedias y de la sociedad misma? ¿Será que las fotos con Trump o en los foros de la extrema derecha internacional, entregándole premios intrascendentes lo alejó de la realidad? ¿O será la celebración de un plan orquestado, coincidente con un Manuel Adorni anunciando que impedir desarrollos inmobiliarios o agrícolas sobre tierras de bosques nativos arrasadas por el fuego es anacrónico y un freno al desarrollo del país? Esta tragedia tiene a un farsante en el papel de bufón, adulando a su rey del norte y arrodillando a la Nación entera ante él, comprando aviones de guerra en lugar de aviones hidrantes; transfiriendo riquezas a un selecto sector de la comunidad financiera internacional, a costa de las mayorías y del Estado mismo. No es una historia repetida, sino la crónica de una muerte anunciada.

Javier Ernesto Guardia Bosñak

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